TU + REVER.
“REVER” es un grupo de ayuda mutua en el que pueden participar, de manera totalmente gratuita, todas las personas que estén atravesando una situación personal o familiar problemática.
Asistentes. Aquel que quiere mejorar + Su entorno.
Puede participar de las reuniones de REVER cualquier persona que esté atravesando por una situación difícil, en cualquier ámbito de su vida, directa o indirectamente: drogadependientes, alcohólicos, fóbicos, depresivos, víctimas de violencia, etc., y sus familiares.
Metodología: Intercambio de información + Apoyo emocional.
El grupo se maneja con reuniones grupales semanales y, cuando es necesario, se pactan entrevistas personales más frecuentes con los asistentes.
No ofrecemos recetas mágicas, ni formas preestablecidas de solucionar los problemas. Nuestra forma de trabajar es similar a la de la mayoría de los grupos de autoayuda: usamos dinámicas de grupo y disparadores de debates. La idea es compartir un espacio con personas en situaciones similares y aprender de los testimonios y experiencias de los demás, descubriendo las causas que llevan a los problemas comunes y las distintas maneras de enfrentarlos y superarlos. El sólo hecho de ser escuchados, puede llenarlos de esperanzas.Una visión integradora.
Nuestro objetivo es acompañar a las personas que viven problemáticas sociales difíciles, en forma integral. La mayoría de los grupos de autoayuda tratan sólo un tema específico, ya sea drogadicción, alcoholismo u otro. Nosotros, en cambio, tratamos juntas todas las problemáticas que la gente tiene. Esto hace que los testimonios de los participantes sean más enriquecedores para el resto del grupo.
Recomendamos, además que además de asistir al grupo, visiten a un especialista para su tratamiento clínico, psiquiátrico, psicológico o el que corresponda.El apoyo espiritual.
Otra cosa que nos diferencia de los demás grupos es nuestra red de contención espiritual. Si bien en las reuniones de grupo no hablamos de religión, REVER es un trabajo que lleva adelante el Centro Cristiano Esperanza.
A partir del vínculo que se genera con las personas que asisten al grupo, muchos se acercan a las reuniones de “barcas” que se desarrollan en la iglesia dos veces por semana. Estas son reuniones de pares y tienen como finalidad un crecimiento espiritual del individuo, haciendo hincapié en una relación íntima con Dios. La experiencia de años anteriores nos demuestra que las personas que han logrado superar con más éxito su problemática son, en su mayoría, aquéllas que se han incorporado a las “barcas”. Sabemos que la ideología es parte inseparable del discurso. Todo lo que hacemos está influenciado por nuestra forma de concebir la vida. Nosotros creemos profundamente en la transformación del hombre a partir de un encuentro personal con Jesucristo y no podemos separar esta convicción irrefutable de nuestras actividades. Por eso, a todos aquellos que están atravesando una circunstancia difícil, a todos los que piensan que la vida ya no tiene sentido o que han hecho de ella un desastre imposible de encaminar, les recordamos que existe un Dios especialista en imposibles, con los brazos abiertos, dispuesto a escuchar la voz de aquellos que lo buscan con sinceridad. Él, más que nadie, sabe que nunca es tarde para REVER nuestra vida.



