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Centro Cristiano Esperanza

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Visión

visionEl Centro Cristiano Esperanza (CCE) es un grupo de iglesias cristianas evangélicas, que se unen en una red apostólica, bajo una misma visión: “Transformar nuestras ciudades y naciones, llevando el mensaje del evangelio de Jesucristo, de una manera viva y práctica, que instale los valores del Reino de Dios en la sociedad a través del compromiso de los creyentes con el Señor.
”Esta visión es desarrollada a través de una serie de estrategias, que por la Gracia de Dios y la obra del Espíritu Santo, han mostrado efectividad en varios países y culturas en el mundo.
A través de esta página podrás conocer algo del CCE y de la marcha de las iglesias de la red en el mundo. La razón de ser de esta página es bendecir a otros. Si deseas contactar con nosotros estaremos a tus disposición en las diferentes iglesias de la red. Si lo deseas mándanos un e-mail, llámanos o escríbenos, nos gustaría recibir tus comentarios y testimonios.

Ponemos a tu disposición todo el material que encuentres en esta página. Podrás utilizarlo citando la fuente únicamente. Dios bendiga y prospere tu vida en todas las cosas.

Fundamentos

Los principios de autoridad espiritual y visión apostólica recorren el Nuevo Testamento de principio a fin. Por lo tanto, creemos en la vigencia y en la actualidad de estos temas. No existe un solo lugar en la palabra de Dios que nos lleve a creer que la función apostólica ha cesado, por el contrario, toda la Biblia nos desafía a movernos en esa visión.
Sin embargo, cuando hablamos de Visión apostólica, hablamos de mucho más que el reconocimiento del oficio de apóstol. Hablamos de una iglesia que se mueve en una dinámica espiritual que esta revelada en la palabra de Dios y constituye el orden divino para que la vida y el poder del Cristo entronizado se manifieste en su iglesia.

¿De que se trata entonces la visión apostólica de la iglesia?

Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo.
Por tanto, dice: CUANDO ASCENDIÓ A LO ALTO, LLEVÓ CAUTIVA UNA HUESTE DE CAUTIVOS, Y DIO DONES A LOS HOMBRES.
(Esta expresión: Ascendió, ¿qué significa, sino que Él también había descendido a las profundidades de la tierra?
El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo.)
Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros,
a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo;
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error;
sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo,
de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.
Efesios 4:7-16 (Biblia de las Américas)

Este pasaje de la palabra de Dios nos revela cual es la voluntad de Dios para su iglesia de todos los tiempos. Nos muestra una clara visión de la victoria del Cristo resucitado repartiendo dones a su iglesia. La imagen que se presenta esta tomada del salmo 68:18, cuando el general de un ejercito regresa victorioso repartiendo el botín entre el pueblo. De la misma manera, Cristo, luego de haber vencido al Diablo por medio de su muerte y resurrección, fue puesto en autoridad a la diestra del Padre, (Mateo 28:18; Efesios 1:19-23)
Este Cristo resucitado y en virtud de la autoridad que ha recibido, Le entrega a la iglesia ciertos “dones”. Estos dones no son “capacidades” sino personas capacitadas para desempeñar ciertos oficios, a saber: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros
En Efesios 1:19-23 encontramos la enseñanza de la autoridad de Cristo obtenida luego de la resurrección y su establecimiento como cabeza (autoridad) de la iglesia.
En Efesios 4:11 vemos al Señor resucitado delegando autoridad sobre los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros para que estos como funcionarios de la iglesia perfeccionen a los santos para la obra del ministerio. Este es el orden establecido por el Señor.
En 1 Corintios 12:28 nuevamente encontramos que “Dios ha establecido” primeramente apóstoles, luego profetas, después maestros…

La iglesia no debe regirse con preceptos humanos sino bajo la revelación de Dios, es por eso que debemos reconocer los oficios eclesiásticos que nos ha otorgado le Señor Jesús para gobernar su cuerpo.

En resumen podemos ver que:

Cristo, luego de su resurrección y entronización, delegó autoridad sobre ciertos hombres que cumplen una función de gobierno sobre la iglesia que es su propio cuerpo aquí en la tierra

Estos oficios son establecidos con un propósito: capacitar o perfeccionar a los santos para que a su vez estos cumplan la obra del ministerio. ¿Por qué es importante reconocer estos oficios? Porque al hacerlo podemos ser perfeccionados por el Espíritu Santo a través del ministerio de ellos.

Esta obra de ministerio llegará a su fin cuando todos lleguemos a la estatura de un hombre  maduro, a la medida de la plenitud de Cristo. Este concepto es importante porque nos revela que estos oficios no cesarán en la tierra hasta que todos lleguemos a este propósito. Nos muestra la vigencia de estos oficios de gobierno para nuestro tiempo.

La iglesia es identificada como el “cuerpo de Cristo”, donde todos los miembros cumplen su función y tienen su lugar, aportando así cada uno su parte para el crecimiento del mismo.

Cuando hablamos de visión apostólica hablamos de una iglesia que:

  • Reconoce la autoridad delegada en los ministerios de Efesios 4:11
  • Comprende su identidad como cuerpo de Cristo, no como una simple institución humana.
  • Reconoce que hay una “obra de ministerio” o misión que debe cumplir aquí en la tierra.

Una iglesia apostólica es la que reconoce que es “enviada” (Gr. Apostello) al mundo para ejercer el gobierno que Cristo ganó a través de su muerte resurrección y entronización. Gobierno que se ejerce sobre todo principado, autoridad y dominio, sobre toda enfermedad o miseria, aún sobre la muerte. La iglesia esta llamada a ser apostólica porque manifiesta en la tierra la victoria dinámica de Cristo.

Luego de reconocer este orden establecido por Dios, entendemos que una iglesia es apostólica por naturaleza. Así la concibió Dios desde la eternidad.

¿Cómo es una iglesia apostólica?
Tenemos un modelo  de iglesia apostólica en Hechos capítulos 11 y 13: La iglesia de la ciudad de Antioquia. En ella podemos ver las características de una iglesia que se mueve en el modelo de Dios, el modelo apostólico:

  • Una iglesia que ministra en primer lugar al Señor (13:2) es decir una iglesia que adora íntimamente a Cristo. Adorar a Cristo es reconocerlo como suprema autoridad y tener una vida centrada en Él.
  • Una iglesia que Escucha al Espíritu Santo. Es decir que se dedica a la oración, tiene comunión con el Espíritu  es sensible a sus indicaciones. (13:2b)
  • Una iglesia con claro sentido de cuerpo, unida. Había personas de distinta clase social y etnias diferentes (13:1) Uno que se crío con Herodes, simón “el negro” (Níger significa negro) un judío (Saulo) un griego, etc.
  • Una iglesia con visión del Reino por encima de la visión ministerial o eclesial. Mira hacia fuera, al mundo sin Cristo (13:3,4)
  • Una iglesia que Funciona en los 5 ministerios de Efesios 4:11 (13:1-3) Aquí se mencionan Profetas y maestros. Pablo y Bernabé son enviados luego como apóstoles. Es una iglesia que no reconoce un liderazgo institucional, sino una espiritual.
  • Una iglesia generosa. Entrega sus mejores siervos, no los “cela” como si fueran suyos, los libera a las naciones (13:2,3) (11:27-30)
  • Una iglesia que ejerce gobierno sobre la realidad. Opera en señales y milagros, se mueve en lo sobrenatural, no en lo humano (11:21-30)
  • Una iglesia que cconquista, avanza sobre el territorio del enemigo para establecer el reino de Dios (13:4,5)
  • Una iglesia que libera (envía) ministerios (13:3) Pablo y Bernabé comienzan en este momento un ministerio apostólico que luego se multiplicaría.

Reconocimiento de un apóstol
(Resumen tomado de un material del Pastor Juan Ballistreri)

Los apóstoles son pioneros, plantan iglesias (Hechos 14:1-7, 21,22)
Los apóstoles ordenan a los pastores (Filemón 8y9)
Los apóstoles reforman y traen cambios. (Hechos 11:18)
Los apóstoles enseñan, predican y establecen principios. (Hechos 20:17-38; 16:4)
Los apóstoles liberan la revelación concerniente a los pla­nes y propósitos de Dios. (Hechos 20:25-31; )
Los apóstoles forman y establecen equipos. (Hechos 14:23)
Los apóstoles supervisan las iglesias. (Hechos 14:21-23;
Los apóstoles confirman y fortalecen las iglesias locales. (Hechos 14:21,22; 16:4,5)
Los apóstoles traen juicio y corrección (1 Corintios 3: 1-6)
Los apóstoles defienden la fe. (2 Corintios 13:5)
Los apóstoles arrancan, derriban, arruinan, destruyen, edifican y plantan.
Los apóstoles bendicen al pobre. (Hechos 4:34,35)
Los apóstoles ayudan a perfeccionar los santos. (Efesios 4:11,12)
Los apóstoles envían y activan ministerios (Hechos 13:1-3)
Los apóstoles imparten. (Romanos 1:11)
Los apóstoles ayudan a liberar la plenitud del Espíritu San­to.(1 Corintios 2:1-5; Hechos 19)
Los apóstoles traen estrategias a la iglesia. (Hechos 6:2; Hechos 15:2,28)
Los apóstoles operan en las señales, maravillas y milagros. (Hechos 5:12)
Los apóstoles declaran y decretan. (Hechos 13:9-12)

 

 
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